Día Interamericano de las Relaciones Públicas: De lo esencial a lo estratégico

El próximo 26 de septiembre, se conmemora el Día Interamericano de las Relaciones Públicas, fecha importante que va más allá de una celebración gremial, es una oportunidad para recordar de dónde viene nuestra profesión, cuánto ha evolucionado y sobre todo, lo que falta por hacer para que se comprenda y valore el trabajo de los profesionales de esta disciplina.
Porque, desafortunadamente, todavía hay quienes creen que el relacionista público solo organiza eventos, consigue entrevistas, conoce gente o hace que una empresa salga bonita en las fotografías. Y aunque sí hacemos eso, el trabajo de las Relaciones Públicas es mucho más profundo.
Es análisis, prevención, investigación, comunicación, negociación; es lectura de contextos, de una construcción de confianza, de gestión de intereses que implica anticipación y cuidar de la reputación. Y, todo esto, se hace con ES-TRA-TE-GIA.
Hablar de Relaciones Públicas implica reconocer a quienes, desde hace más de un siglo, dejaron los cimientos de una disciplina que todavía continúa construyéndose.
Ivy Ledbetter Lee, considerado el padre de la Relaciones Públicas, fue un publicista estadounidense que sentó las bases y principios de esta disciplina profesional. Lee, difundió su “Declaración de principios”, en un momento en que las empresas comenzaban a enfrentar una sociedad más crítica y una prensa menos dispuesta a aceptar el silencio corporativo.
En resumen, Lee defendía que el ejercicio de las RRPP debía estar sentado en: actuar transparentemente, hacer el bien y decir la verdad en todo momento y en todo tiempo. Estos principios, que a mi parecer no solo son aplicables a las Relaciones Públicas sino a cualquier área profesional, determinaron una tendencia y con su aplicación en grandes compañías americanas y manejo de crisis.
Por su parte, Edward Bernays, el Padre de la Propaganda, también fue un destacado pionero; independientemente de sus estudios en materia de publicidad, gracias a la influencia de su tío Sigmund Freud, entendió la influencia de la psicología y psicoanálisis. Sabía que se podía persuadir a los públicos siempre y cuando el mensaje respaldara sus valores e intereses.
Él consideraba que las RRPP eran sinónimo de propaganda, y las definía como “la manipulación consciente e inteligente de las opiniones y los hábitos organizados de las masas”.

Entre, estos dos conceptos, resulta interesante analizar dos percepciones completamente diferentes. Mientras Lee colocaba un fuerte énfasis en la información abierta, exacta y oportuna, Bernays puso sobre la mesa el conocimiento de la psicología social, los intereses de los públicos y los mecanismos mediante los cuales las personas construyen opiniones.
Dos caminos diferentes, pero ambos determinantes para comprender la profesión.
A lo largo de la historia, diferentes profesionales e investigadores fueron incorporando conceptos, funciones y metodologías que ampliaron el campo.
En México y América Latina también hay nombres que merecen ser recordados. Uno de ellos es Federico Sánchez Fogarty, su trayectoria estuvo vinculada con la profesionalización de la disciplina y con una visión que relacionaba comunicación, empresa, cultura, arte y sociedad.
La historia de nuestra profesión, entonces, no es la historia de una sola persona, es la suma de muchas miradas, de muchas experiencias y de muchos profesionales que fueron dejando su granito de arena para que hoy podamos hablar de las Relaciones Públicas como una disciplina profesional.
¿Por qué celebramos el 26 de septiembre?
El 26 de septiembre de 1960, en la Ciudad de México, nació la Federación Interamericana de Relaciones Públicas (FIARP), por iniciativa del mexicano Federico Sánchez Fogarty. Años después, en 1962, durante una reunión de su Consejo Directivo celebrada en Santiago de Chile y a iniciativa de la Asociación Mexicana de Profesionales de Relaciones Públicas, se acordó establecer este día como el Día Interamericano de las Relaciones Públicas.
¿Su objetivo? Reconocer la profesión, fortalecer la identidad, propiciar el encuentro entre quienes la ejercen y recordar la importancia de las Relaciones Públicas en la construcción de entendimiento entre las organizaciones y sus públicos.
En 1978, la Ciudad de México volvió a convertirse en escenario de un momento trascendental para nuestra disciplina. Durante la primera Asamblea Mundial de Asociaciones de Relaciones Públicas se redactó la conocida “Declaración de México”, que definió a las Relaciones Públicas como una disciplina fundamentada en el arte y la ciencia social de analizar tendencias, prever consecuencias, asesorar a los líderes y ejecutar programas planificados de acción en beneficio de la organización y sus públicos.
Detengámonos un momento en reflexionar estas palabras: Analizar, predecir, asesorar, planificar, actuar. ¿No suenan acaso a estrategia? Y es precisamente aquí donde, en este 2026, aparece una conversación que considero particularmente relevante para nuestra profesión.
En el libro: El Arte de las Relaciones Estratégicas, Lucía Ojeda y Arnulfo Valdivia Machuca proponen llevar la conversación hacia un concepto que merece nuestra atención, las Relaciones Estratégicas.
El relacionamiento público puede tener un alcance amplio y orientarse hacia la construcción y mantenimiento de vínculos con distintos públicos; el relacionamiento estratégico, en cambio, busca identificar relaciones prioritarias y convertirlas en alianzas y colaboraciones capaces de contribuir al cumplimiento de objetivos específicos.
Y aquí está, para mí, una de las grandes conversaciones que debemos abrir como profesión. No basta relacionarse, hay que saber para qué.
Porque conocer personas no es estrategia; tener una agenda llena no es estrategia; organizar un evento exitoso no necesariamente es estrategia; conseguir una buena fotografía tampoco.
La estrategia comienza cuando sabemos qué queremos lograr, con quién necesitamos construirlo, qué ruta debemos seguir y cómo vamos a medir si realmente lo conseguimos.
El relacionista público estratégico no solamente pregunta: “¿Con quién tenemos relación?” Pregunta: “¿Qué relación necesitamos construir, fortalecer o transformar para alcanzar nuestro objetivo?”
Y esa diferencia lo cambia absolutamente todo; porque obliga al profesional de Relaciones Públicas a conocer el negocio, la organización, sus objetivos, sus riesgos, sus públicos, sus intereses y su entorno.
Nos obliga a sentarnos en la mesa donde se toman decisiones. A dejar de ser vistos como el área que resuelve la comunicación para convertirnos en profesionales que ayudan a resolver problemas organizacionales mediante relaciones inteligentes.
Y para eso, se requiere preparación, experiencia, investigación, capacidad de análisis, criterio, mucho criterio. Porque lo estratégico se escucha bonito en una definición, pero ejecutarlo CUESTA.
Los retos del publirrelacionista en 2026
Si algo nos ha enseñado la evolución de las Relaciones Públicas es que cada época trae nuevos desafíos. Y hoy, comparto contigo algunos de los que considero principales:
Verificar antes de comunicar. La velocidad de circulación de la información exige comprobar datos antes de difundirlos. La rapidez jamás debe estar por encima de la precisión.
Combatir la desinformación. Las fake news, los contenidos manipulados y la información incompleta obligan al profesional a desarrollar una capacidad permanente de discernimiento.
Gestionar crisis antes de que ocurran. Un manual guardado en un cajón no resuelve una crisis. La prevención requiere capacitación, simulación, protocolos y, sobre todo, directivos dispuestos a escuchar recomendaciones.
Entender las redes sociales. Los algoritmos cambian, aparecen nuevas plataformas, evolucionan los formatos y cambian los hábitos de consumo. El publirrelacionista que deja de aprender empieza a quedarse atrás.
Comunicar para distintas generaciones. Hoy conviven diferentes generaciones en las organizaciones, las familias, la academia y la sociedad. Comprender sus códigos y hábitos comunicativos es indispensable.
Defender la ética frente al clickbait. No todo lo que genera clics construye reputación. El morbo puede producir alcance; la credibilidad se construye de otra manera.
Dominar la inmediatez sin sacrificar el criterio. Responder rápido no significa responder impulsivamente. La verdadera capacidad profesional consiste en saber cuándo hablar, qué decir, a quién, por qué canal y con qué propósito.
Medir las relaciones. El gran desafío de la nueva generación de publirrelacionistas será demostrar que una relación estratégica no es solamente “tener contactos”, sino generar condiciones para alcanzar resultados.

Y hay un reto “mayúsculo” que se sobrepone a todos los anteriores, PRESERVAR LOS INTANGIBLES: reputación, credibilidad, confianza, coherencia, llegitimidad, cercanía y capacidad de adaptación. Porque esos activos pueden tardar años en construirse y perderse en cuestión de minutos.
Dignificar la profesión.
Por eso, este 26 de septiembre no quisiera quedarme solamente con la felicitación, en realidad es una exhortación para quienes ejercemos esta profesión: sigamos preparándonos.
A las organizaciones, gobiernos, figuras públicas: reconozcan el valor de contar con profesionales capaces de anticipar, asesorar y construir relaciones estratégicas.
A los jóvenes que estudian Comunicación, Relaciones Públicas, Mercadotecnia o disciplinas afines: nunca, pero nunca, subestimen el poder de una profesión que trabaja con uno de los activos más difíciles de construir: la confianza.
Y a los publirrelacionistas que todos los días están detrás de una estrategia, una crisis, una negociación, un evento, una conferencia, una reunión, una alianza, una campaña o una decisión complicada:
¡Felicidades! Porque mientras algunos solamente ven una fotografía, ustedes ven el contexto, ven relaciones, buscan anticipación, construyen puentes y entienden que la confianza necesita tiempo.
En este Día Interamericano de las Relaciones Públicas, celebremos la historia que nos trajo hasta aquí, honremos a quienes construyeron esta disciplina y asumamos el desafío de llevarla hacia adelante.
Porque las Relaciones Públicas ya no pueden limitarse a comunicar lo que una organización hace. Hoy tienen que ayudar a decidir con quién, para qué, cómo y por qué relacionarse. Ese es el salto de las Relaciones Públicas a las Relaciones Estratégicas.
¡Feliz Día Interamericano de las Relaciones Públicas a quienes hacen de la confianza una estrategia y de las relaciones, una forma inteligente de construir futuro!
Rapport: RP inteligente para un mundo urgente.
YV I Yunuen Vázquez
Comunicación I Relaciones Públicas I Conducción I Consultoría








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