Creación de valor
Actualizado: hace 6 minutos

Creación de valor es el nombre del juego para ser competitivos; todo el mundo habla de crear valor, porque si no creas valor, ergo, no tienes lugar en el mundo, y menos en los negocios. Pero ¿qué es crear valor en las empresas y de quién es la responsabilidad de su creación? Cabe hacer la pregunta: creación de valor, ¿para quién?, ¿es lo mismo para el cliente que para el personal?, ¿para los accionistas qué será creación de valor?, ¿para el gobierno qué será?, ¿para la sociedad?, ¿para la comunidad?, y para el director, ¿qué es creación de valor? Vamos dirigiendo con el discurso de que todos deberemos crear valor, pero ¿todos entenderán qué es eso?, es más, ¿es congruente nuestro discurso con nuestras acciones creadoras de valor, o ni siquiera sabemos si estamos creando valor?
Otra pregunta que surge: ¿la creación de valor tiene fecha de caducidad?, es decir, ¿tiene un plazo y luego se tiene que modificar, o se va ajustando conforme se avanza?, pero si es así, ¿quién es el que está al pendiente de modificarla cuando sea necesario?, ¿cuál es el disparador para volver a crear valor? En los negocios, creación de valor, ¿es ganar dinero con lo que hacemos y a quién servimos?, o la creación de valor es un concepto más amplio; si es así, ¿cómo hace el director para poder cumplir con todos los tipos de creación de valor y que además sus colaboradores le "compren" su visión, y aún más difícil, que a sus clientes les haga sentido el propósito de la empresa?

Para empezar, definamos qué es la creación de valor. Según varias fuentes, entre ellas la de
Wikipedia, dice: "es el proceso por el cual se da valor económico a algo que no lo tenía, o se
incrementa el valor de algo que ya lo tenía"; no confundir con la creación de riqueza o plusvalía, son dos conceptos diferentes. Es decir, creación de valor entonces es hacer más valioso algo que ya existe, o que aún no existe pero que es necesario; esto quiere decir que crear valor cae en el ámbito humano. Alguna vez Carlos Llano, fundador del IPADE, decía: "en la vida uno viene a crear valor o a destruir valor", pero no solo estamos hablando del mundo de los negocios; en la vida personal, ¿cómo crean valor en su familia, con sus amigos, con su trabajo, con su comunidad? De ahí la importancia de la definición, porque la forma de ver la vida también impactará la forma de haSER en sus empresas; aquí, en esta columna y en nuestro programa, siempre pondremos al SER humano en el centro de todo nuestro actuar, porque lo que somos impactará en lo que tenemos y hacemos.
Entonces, crear valor en la empresa, primero que nada, es una responsabilidad del director; debe pasar de su visión de negocios a hacerla realidad, para eso debe armonizar todos los elementos del sistema (empresa). Exploremos las tres E's, responsabilidad del director:
E de estrategia (responde a las preguntas qué y por qué), es decir, define la hoja de ruta bajo la construcción de su propuesta de valor que los hace únicos en el mercado; una vez definido esto, debemos pasar a la segunda E de estructura (responde a la pregunta con quién), es decir, qué competencias necesito tener en la gente para lograr hacer realidad la propuesta de valor; y, por último, la E de ejecución (responde a la pregunta del cómo), aquí definimos los procesos que necesitamos para cerrar la brecha entre nuestra visión (propuesta de valor única) y la realidad, con KPI's que midan esa brecha periódicamente.

Si hacemos esto, entonces estaremos creando valor; recuerden que todo lo que se hace en una empresa debe crear valor, incluso desde el que barre y limpia los baños hasta los altos directivos, incluido el director; de ahí que cada actividad de cada proceso agregue valor. La suma de esto es la creación de valor máxima, porque no solo estaremos creando valor económico, sino también valor humano, valor institucional, alto valor percibido por el cliente, e incluso creación reputacional; pero esto solo puede ser una fotografía de un momento. ¿Cómo hacemos para que la empresa tenga una cultura de creación de valor todo el tiempo? No se trata de una carrera de 100 metros, se trata de un maratón interminable, y otra vez tenemos que hablar de hábitos, así como en la vida personal creamos valor a través de buenos hábitos guiados por el bien, es decir, el bien entendiéndolo como amor; por eso siempre estaremos haciendo cosas buenas para nuestros hijos, nuestra esposa, nuestra familia, nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros amigos, etc., porque siempre buscaremos su bien porque los amamos; por eso nunca haríamos algo que los dañe, aunque a veces cueste mucho trabajo e implique un fuerte sacrificio dejar de hacer cosas que nos dañan y dañan a los que más queremos. Sin embargo, siempre valdrá la pena intentarlo una y otra vez hasta lograrlo, y si lo logramos, SERemos mejores que antes; un nuevo día siempre es una oportunidad de crear valor a sí mismos.
Por lo tanto, si la empresa es una comunidad de personas, y las personas somos hábitos, el director tendrá la responsabilidad, junto con sus directores y colaboradores, de permear esa cultura de creación de valor; los procesos deberán estar en constante revisión ante los cambios del entorno (económicos, tecnológicos, financieros, materiales, comportamiento del consumidor, etc.) para ajustarlos en función al nuevo reto, y medir solo aquello que genere valor; se trata de una constante evolución para que siga vigente nuestro modelo empresarial de construcción de valor único.
Dos frases para cerrar esta reflexión:
"La verdadera felicidad consiste en hacer el bien"
— Aristóteles
"Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas el mal"
— Hipócrates

¡Por lo tanto, empecemos a crear valor bien!
¡Manos a la obra!








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