¿Quién es el rey en el universo digital?
- Luis René Limón

- 6 jun
- 3 min de lectura
Viva la revolución

Hubo un tiempo en el que el poder tenía rostro, nombre y linaje. Reyes, monarcas, imperios. El control era evidente: unos pocos decidían por muchos. La historia está llena de momentos donde los pueblos, cansados de ese control, comenzaron a cuestionar el sistema. Revoluciones, independencias, nuevas formas de gobierno. No fue inmediato ni sencillo, pero hubo un punto en el que el ser humano decidió que no quería seguir siendo gobernado bajo los intereses de unos cuantos (Que bueno que esta columna no habla de política, porque de aquí nos iríamos como hilo de media).
El poder es un fenómeno cambiante, que surge en todos los aspectos de la vida humana. Si tomamos esa premisa como verdadera, la pregunta es: ¿Quién es el rey en el metaverso?
Hay sistemas que deciden qué ves, qué consumes, qué piensas que es relevante y qué pasa desapercibido. Algoritmos que estudian tu comportamiento, que aprenden de cada clic, de cada pausa, de cada reacción, bueno hasta mapean que partes de la pantalla son donde pasa más tiempo tu mirada. Seguro hay otros biométricos, pero con esto se ilustra el punto.
Y lo más interesante, gracioso y a la vez tenebroso es esto: Tú les diste permiso. Cada vez que abriste una cuenta, aceptaste términos y condiciones que no leíste. Cada vez que navegaste sin cuestionar, entregaste información. ¿Cómo que no es cierto? ¿Cómo que jamás has aceptado que estudien mis microcomportamientos? No desde la conciencia, claro está… sino desde la inercia, desde la urgencia de adquirir el servicio lo antes posible -Ya ya, venga el líquido, diría Homero Simpson-.
En este universo digital donde habita el Homo Algorithmus, el poder no se impone. Se va inyectando bajo la etiqueta de conexión social, laboral, educativa, emocional, lúdica… en fin, no te va obligando a consumir tal cosa, con el poder que le concediste para observar tus comportamientos en este gran laboratorio, solo te va encaminando con base en lo que te interesa.
Y así, poco a poco, se construye una realidad personalizada donde crees que eliges… pero en realidad solo estás respondiendo a lo que ya fue seleccionado para ti. Detente un minuto y reflexiona. ¿Cuándo fue la última vez que estar scrolleando en Tik Tok te hizo duda, investigar, querer saber más?
No estoy diciendo que las redes sociales, como tienda de raya, te sumergen en la distracción (ignorancia) y consumo abusivo, para que pases más tiempo en esta o aquella plataforma (pagues tu deuda). Estoy diciendo que el siguiente movimiento natural es… la revolución.
Y la IA será un detonador clave, por lo menos así lo veo. En otras entregas de Homo Algorithmus te he platicado, hasta me he burlado de como las personas usan la tecnología sin sentido común. Pero también hay un grupo muy amplio de personas que la están explotando increíblemente. Esta división que ha existido en todo momento histórico de nuestra sociedad; quienes van con la inercia de la rutina, ¿ y de así nos enseñaron, y los que se detienen un momento, ya sea por un evento traumático que los obligo hacerse preguntas o por el solo hecho de detenerse a reflexionar.
Hoy te invito a que seas de los últimos. Seguimos consumiendo, aceptando, deslizando, reaccionando ya como un hábito introyectado en nosotros.
Así como en algún momento el ser humano cuestionó las monarquías, hoy toca cuestionar el entorno digital en el que vivimos. Y no, sabes que no te estoy invitando a que vivamos de nueva cuenta en cuevas, porque además ya somos muchos y no cabemos. No, no pretendo rechazar el universo digital, sino entenderlo. Aprender a vivir en él.
Revisa a qué le estás dando acceso. Elimina lo que no usas. Deja de regalar información sin saber para qué será utilizada.
Aprende a habitar el mundo digital como deberías habitar tu vida: Con conciencia.
Porque si no lo haces, alguien más seguirá decidiendo por ti…
y ni siquiera te darás cuenta.







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